lunes, 24 de noviembre de 2014

Frederic Ballell y la Rambla (I).

La singularidad del paseo más conocido de Barcelona, la Rambla, fraccionada en los diferentes tramos de Canaletas, de los Estudios, de las Flores o de San José, de los Capuchinos o del Centro, y de Santa Mónica, ha sido desde hace mucho tiempo un polo de atracción de miradas tanto de turistas como de los mismos barceloneses.

Rambla de Canaletas.

Rambla de Canaletas. Músicos en la terraza del Petit Pelayo.

Rambla de Canaletas. Terraza del Petit Pelayo.

Rambla de Canaletas. Quiosco de bebidas.

En el ámbito de la fotografía, pocos han sido los fotógrafos que no han girado su cámara hacia este lugar en sucesivas ocasiones y han dejado testimonios diversos de su mirada.
Entre estos creadores de imágenes hay que remarcar la figura de Frederic Ballell como autor de un conjunto de unas ciento cincuenta fotografías que recogen multitud de aspectos de la vida diaria en esta arteria barcelonesa.

Rambla de Canaletas. Vendedores de pájaros.

Rambla de Canaletas. Niña disfrazada de Barcelona.

Rambla de Canaletas.

Rambla de Canaletas. Parada de alimentos cerca de la calle Bonsuccés.

Frederic Ballell Maymí (Guayama, Puerto Rico, 1864 - Barcelona, 1951) era un hijo de indianos que llegó a Cataluña con pocos años, tras la muerte de su madre. Estudió ingeniería industrial en Barcelona, donde descubrió la fotografía e inició sus primeros trabajos como retratista. Al volver a Puerto Rico acabada la carrera estableció allí un estudio de fotografía, del cual nos ha quedado testimonio en diversos retratos o escenas de calle.
Su gran aportación a la fotografía catalana se inicia cuando, al volver de Puerto Rico a principios del siglo XX, empieza su relación con la revista Ilustració Catalana.
Trabaja también para otras publicaciones, como las revistas Feminal, La Esquella de la Torratxa, La Campana de Gràcia o La Hormiga de Oro

Su persistencia en la imagen de calidad y en el seguimiento de los acontecimientos que marcaban el discurrir de la sociedad supuso que revistas de fuera de Cataluña lo buscaran y lo contactaran como corresponsal: es el caso de revistas de Madrid como Blanco y Negro, La Esfera o el periódico ABC, donde ilustraba hechos de Barcelona y de Cataluña.

Rambla de los Estudios. Globo publicitario en la calle Bonsuccés.

Rambla de los Estudios. Iglesia de la Mare de Déu de Betlem.

Rambla de los Estudios. Vendedores frente a la Iglesia de la Mare de Déu de Betlem.

Rambla de los Estudios. Parada de alimentos frente a la Iglesia de la Mare de Déu de Betlem.

Rambla de los Estudios. Anuncios.

Rambla de los Estudios. Anuncios.

La Rambla es un lugar que captó la atención del fotógrafo de manera particular: más de un centenar de fotografías tomadas entre 1907 y 1908 nos muestran los diversos perfiles de los habitantes de la emblemática calle en un momento en que la atención urbanística se dirigía más en la construcción de la Via Laietana.
En esta serie de imágenes prima la voluntad de mostrar el día a día, la vida tranquila de una calle que late con los peatones.
La mayoría de las copias de la serie de la Rambla presentes en el fondo que guarda el Archivo Fotográfico de Barcelona son copias que poseen la característica formal de estar realizadas con el procedimiento de ennegrecimiento directo y de ser contactos de los negativos originales hechos con placa de vidrio al gelatinobromuro.


Rafel Torrella (Arxiu Fotogràfic de Barcelona)

Rambla de los Estudios. Quiosco de prensa frente a la calle Santa Anna.

Rambla de los Estudios. Rebaño de cabras frente al Palau Moja.

Rambla de los Estudios. Vendedores ambulantes frente al Palau Moja. 

 Calle de Portaferrissa.

Servicio de riego y limpieza en la calle Josep Anselm Clavé. 

Para todas las fotografías.
Autor: Frederic Ballell.
Barcelona. 1907 y 1908.

La Rambla en el Plano de Barcelona de 1890.



14 comentarios:

  1. Me gustan. Están llenas de vida, de cotidianeidad, de frescura. Parece como si hubieran sido hechas hace un instante y, lo más importante, nos trasladan a la realidad vital de nuestros antepasados.

    Lo dicho, bonita colección.

    Salud!

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    1. Sí, estas imágenes consiguen que sea uno el que estaba mirando la escena. Es una sensación muy agradable.

      Abrazos, Charles!!

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  2. Son las fotografías que más me gustan, espontaneas y llenas de naturalidad.
    Son fotos de alto valor histórico y artístico, imágenes que Frederic Ballell supo captar para dejándonos estas estampas de su época, de aquella realidad con su gente corriente y sus vidas.
    Gracias, por esta hermosa entrada!

    Abrazos!!!

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    1. Son fotos con una especial fuerza. Fuerza que nace, sin duda, de esos personajes que retrata y que los vemos cercanos. Como si paseásemos junto a ellos.

      Abrazos, Marga!!

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  3. A pesar de los profundos cambios que han sufrido las personas en su vestimenta, en sus peinados y en su aspecto en general, llama la atención lo poco que ha cambiado La Rambla en cuanto a concurrencia y bullicio. Un lugar de paseo y de encuentro independientemente de la época.
    Un saludo.

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    1. Un paseo de lo más animado, Cayetano. Y en esos años, prácticamente sin turistas. Son la gente de Barcelona la que aparece en su actividad diaria. Poco ha cambiado en cuanto a multitudes, desde luego.

      Abrazos!!

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  4. Me pasa como a Cayetano, creo que con los mismos encuadres las fotografías de hoy no serían, en lo esencial, muy diferentes. Me gustan mucho la viveza y la espontaneidad de las fotografías, transmiten amor y verdad :)

    Un beso, Enrique

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    1. Son, en efecto, unas fotografías que se parecen a la realidad. O al revés, la Rambla de ahora conserva la animada agitación de hace más de un siglo. Y parece que nosotros seamos partícipes de ese bullicio.

      Abrazos, Adra!!

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  5. La vida entonces se hacía en la calle, pues la gente era tan pobre y sus casas tan míseras que era mejor permanecer pululando a cielo raso que encerrarse en habitaciones húmedas y faltas de luz en el Barrio Gótico. Así que lo bueno y lo malo pasaba en las Ramblas, la arteria principal de la ciudad de Barcelona, siempre plagada de gente, tal y como se encuentra hoy a cualquier hora del día o de la noche.
    Son fotos muy hermosas que recogen a los habitantes, sean cuales sean, de la Barcelona de otros tiempos.
    Un saludo

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    1. Tienes mucha razón, Carmen. La vida era de puertas afuera. Las viviendas no ayudaban a quedarse tranquilamente en casa. Poco había que hacer en ellas; comer, dormir y poco más.
      Unas fotos que podrían ser actuales salvando la vestimenta y alguna cosilla más.

      Abrazos!!

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  6. Me gustó la de las cabras atravesando la ciudad

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    1. También me resultó sorprendente el paso de las cabras por el centro de Barcelona. No hay que olvidar que en esa época ya era una gran urbe. El campo pillaba un poco lejos.

      Abrazos, Alí!!

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  7. Un gran fotógrafo "de calle": no es nada fácil tomar escenas de la vida corriente, con grupos de personas a su aire y encajarlos en composiciones armoniosas. Ballell lo hace y además transmiten vida, nada de sensación de escenario.
    Tenía yo en favoritos un vídeo "retronautico" de Barcelona... y resulta que es de los mismos años que estas fotografías: http://www.youtube.com/watch?v=vxiiS8ZgAmU
    Un abrazo, Enrique

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    1. Es lo mejor de Ballell, que parece que el público está ajeno al fotógrafo. Pocos posan y eso favorece la naturalidad de las escenas.

      El vídeo que me propones lo tengo seleccionado para la siguiente entrada. Jejeje.
      Pero sin la parte actual, porque las imágenes de 1908 son de una mejor calidad.

      Abrazos, Xibeliuss!!

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