viernes, 7 de noviembre de 2014

Las Escuelas de la Sagrada Familia.



Escuelas de la Sagrada Familia. Barcelona. Circa 1910.

Esta imagen de unos escolares realizando una actividad al aire libre es el único motivo de esta entrada.
Me encantó imaginar la idea de que quizás estuviesen vivenciando las partes de un río, o las diferencias entre cabo y golfo construidas directamente por uno de sus compañeros.

Escuelas de la Sagrada Familia. Barcelona. 1909.

Escuelas de la Sagrada Familia. Barcelona. Circa 1909.

Las Escuelas de la Sagrada Familia es un edificio construido en 1909 por el arquitecto modernista español Antoni Gaudí
Estaba situado en el recinto del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia de Barcelona y era un pequeño edificio destinado a escuela para los hijos de los obreros que trabajaban en la Sagrada Familia, aunque atendió a otros niños del barrio, especialmente de clases poco favorecidas.


Vacunación gratuita en las Escuelas de la Sagrada Familia.
Autor: Frederic Ballell.
Barcelona. 1909.

Se realizó por encargo de la Asociación de Devotos de San José que presidía Josep Maria Bocabella, fundador del templo de la Sagrada Familia. Su principal promotor fue mosén Gil Parés, primer párroco de la Sagrada Familia, que fue director de la escuela hasta 1930.
En principio se siguió el método pedagógico de Andrés Manjón, fundador de las Escuelas del Ave María de Granada, pero desde 1915 se aplicó el método Montessori.
Gaudí lo edificó en el terreno destinado a la fachada de la Gloria, que se preveía estaría libre durante bastante tiempo todavía.

Antoni Gaudí.
Autor: Pablo Audouard Deglaire.
Barcelona. 1878.
Gaudí en la Procesión del Corpus.
Autor: Josep Brangulí.
Barcelona. 1924.

Las Escuelas fueron inauguradas el 15 de noviembre de 1909 por el obispo de Barcelona, Juan José Laguarda y Fenollera.
Estaban formadas por tres aulas que se mantenían como espacios diferentes a partir de un cancel de acceso con doble puerta exterior y otra que daba al aula central. En ellas estudiaban entre 44 y 56 alumnos.
El aspecto externo presentaba una gran sencillez y ésta era su intención. El coste de construcción tenía que ser mínimo y Gaudí hizo posible que se realizara con simplicidad y eficacia. Se sabe que el edificio costó unas 9000 pesetas de la época, que seguramente aportó el propio arquitecto.







Durante la Guerra Civil Española el edificio fue incendiado dos veces; la primera fue en 1936 y el ayudante de Gaudí, Sugrañes, fue el encargado de reconstruirlas. La segunda vez ocurrió al final de la Guerra (1939) y las reparó el arquitecto Francisco de Paula Quintana que, siguiendo los criterios racionalistas de la época, modificó totalmente el aspecto del edificio.




Las Escuelas cumplieron su papel hasta que se cerraron a finales de los años 80. Durante un tiempo, el espacio estuvo ocupado por las oficinas del Templo de la Sagrada Familia y su interior no podía visitarse. En el año 2002 el edificio de las Escuelas fue trasladado al exterior del templo, a la esquina entre las calles Cerdeña y Mallorca.

Escuelas de la Sagrada Familia. Barcelona. Circa 1910.


En 1928, Le Corbusier visitó las obras de la Sagrada Familia y no se le escapó a su atenta mirada el pequeño edificio que se sostenía al lado de la colosal basílica.
Las escuelas, de una sola planta (24 m. de largo, 12 m de ancho y 6 m de altura) construida con ladrillo catalán visto de 29x14x4cm, con una base de mampostería y  suelo de piedra, para asegurar la protección contra las humedades.
Una viga doble "T" horizontal soportada por tres pilares, marcaba el eje sobre el cual basculaban los cabios de la cubierta, ejecutada mediante tres capas de ladrillo.
Para recoger los empujes de esta cubierta, los muros de fachada se inclinan según se separan de la horizontal los cabios, y con un grosor de tabique doblado.
Le Corbusier lo analizó y lo dibujó, tomó sus notas y concluyó que era un diseño muy bueno.


Le Corbusier. Mallorca. 1928.

Le Corbusier. Madrid. 1928.

Apuntes de Le Corbusier. Barcelona. 1928.



8 comentarios:

  1. Qué barbaridad, parece que fue hace mil años y sin embargo se cerraron a principios de los ochenta. Hace treinta años es casi tanto como decir el otro día.
    Aunque me gusta mucho Gaudí, siento decir que no me agrada nada Le Corbusier. Creo que él y yo somos incompatiles, e igualmente me temo que es obvio.

    Feliz fin de semana, monsieur.

    Bisous

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    1. Es verdad, madame. No se dieron prisa en cerrar la escuela y trasladar al alumnado a aulas más modernas.
      Al final no hubo más remedio. Estorbaba para seguir con el templo.
      Coincidimos en el desagrado hacia Le Corbusier. Aunque reconozco que me gustan algunos de sus muebles. No sus inmuebles.
      Léase esta breve historia que narra su enfrentamiento cobarde con la diseñadora Eileen Gray. Si no conoce la anécdota, Le Corbusier le caerá peor aún. Jejeje.
      http://www.cosasdearquitectos.com/2014/08/le-corbusier-mucha-cara/

      Disfrute del fin de semana.
      Abrazos!!

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  2. He ido al link que le recomendabas a Madame, Enrique... no debí, ahora ya somos tres :D aunque estoy de acuerdo en que es un diseño muy bueno :)


    Me gusta mucho, mucho la primera fotografía

    Un abrazo

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    1. No es malo saber un poco más sobre artistas, científicos,... Así los desmitificamos. Y nos quedamos con sus obras, separándolas de quienes las realizaron.
      A mí me gustan bastantes películas de Hitchcock, muchos cuadros de Picasso y algunas novelas de Follet. Ellos me gustan bastante menos.

      La primera fotografía es LA fotografía. El resto es, en realidad, la excusa para no presentarla en solitario. Jejeje.

      Abrazos, Adra!!

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  3. Jajajaja Yo también he caído en el link de Le Corbusier: no sabía que fuese tan imbécil.
    Estoy de acuerdo contigo: la primera es LA FOTO. ¡Pero la has sabido acompañar muy bien!, y con mucha información, para mí desconocida.
    Abrazos, Enrique

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    1. Ni yo, Xibeliuss. Me caía mal por su prepotencia con respecto a otros arquitectos. La anécdota la conocí hace relativamente poco tiempo. Y, por supuesto que la primera es la foto. Por cierto que de autor desconocido.

      Abrazos!!!

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  4. Me encanta como a partir de una foto tan bella, llena de inocencia y ternura, tomada en un sitio tan significativo en la obra de Gaudí, vas presentando un buen trozo de historia de la arquitectura, como reflejo de los eventos y los cambios sociales transcurridos.
    Al final, recuerdas el paso por allá de Le Corbusier y su opinión. Este apunte, parece que nos estimula a opinar sobre el que tenía este seudónimo… Debo unirme al grupo de los que no gustan de la persona de Le Corbusier… Si nos gustan algunos muebles de diseño atribuido a él, como la LC-4 de 1928, debemos recordar que tenía la “costumbre” y la autoridad de considerarlos suyos…
    http://laarquitecturadelobjeto.blogspot.com/2012/03/charlotte-perriand-y-la-suerte-de-le.html

    Abrazos!

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    1. La verdad es que una cosa me llevó a otra y así sucesivamente.
      El origen, sin duda, la fotografía de los escolares. De ahí a Gaudí, un paso. Lo de Le Corbusier, lo descubrí de casualidad. Además, por lo visto declaró que esas escuelas eran lo único de Gaudí que le llamó la atención. Muy sobrado él.

      Y ahora resulta que lo único que me gustaba de él quizás no fuera ni siquiera diseño original suyo. Ja!
      Si seguimos poniendo enlaces terminaré por tacharlo de mi memoria como arquitecto y diseñador. Jejeje.

      Abrazos, Marga!!!

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