miércoles, 26 de noviembre de 2014

Frederic Ballell y la Rambla (II).

[viene de Frederic Ballell y la Rambla-I]


En la entrada anterior el técnico del Archiu Fotogràfic de Barcelona, Rafel Torrella, nos describía a Frederic Ballell como uno de los principales exponentes de la primera generación de fotoperiodistas catalanes que trabajó intensamente para las revistas que empezaban a incorporar imágenes como parte fundamental de su contenido.

Sin embargo esta serie documental sobre la Rambla no parece corresponder  a ningún trabajo editorial sino a una motivación subjetiva donde Ballell deja de buscar la noticia para plasmar el devenir diario, para capturar el ambiente de una de las vías de comunicación más importantes de la ciudad de Barcelona en los inicios del siglo XX.


Rambla de San José. Venta de plátanos cerca del Mercado de la Boquería.

Rambla de San José. Entrada principal al Mercado de la Boquería.

Rambla de San José. Quiosco.

Rambla de San José. Venta de alimentos entre la calle Carme y el Palacio de la Virreina.

Rambla de San José. Escribientes frente al Palacio de la Virreina.

Rambla de San José. Pajareros frente al Palacio de la Virreina.

Rambla de San José. Venta de flores frente al Palacio de la Virreina.

Rambla de San José. Venta de flores frente al Palacio de la Virreina.

La Rambla es un espacio, pero sobre todo es su gente. Ballell busca plasmar los diferentes tipos que configuran la personalidad heterogénea de la calle.
Esta premisa la debió formular el fotógrafo Frederic Ballell después de numerosos paseos por la vía barcelonesa en busca de noticias, y para mostrarlo realizó este conjunto de fotografías entre los años 1907 y 1908, en las que el elemento articulador era la gente que poblaba los diferentes espacios de la popular vía.

Rambla de Capuchinos. Vendedor ambulante.

Rambla de Capuchinos. Plaza del Teatro.

Rambla de Capuchinos. Limpiabotas en calle del Arco del Teatro.

Rambla de Capuchinos. Frente a la redacción de La Tribuna.

Rambla de Capuchinos. Terraza del Hotel Oriente.

Rambla de Capuchinos. Frente al Hotel Internacional.

Rambla de Capuchinos. Vendedor de perros.

Rambla de Capuchinos. Limpiabotas.

Con independencia de su ubicación en un tramo u otro de la Rambla, desde los espectadores sentados en las sillas hasta los conductores de tranvias que descansan en un quiosco de bebidas, pasando por las mujeres que van y vienen del mercado, los vendedores ambulantes de pájaros o caramelos, los basureros municipales o los que vigilan las novedades en los quioscos de prensa, a Ballell solo le interesaba captar el movimiento, casi el sonido de la diversa gente que poblaba diariamente la Rambla.



Rambla de Santa Mónica. Cerca del Teatro Principal.


Rambla de Santa Mónica. 

Rambla de Santa Mónica. Puesto de comida y operarios de la iluminación.

Rambla de Santa Mónica. Servicio de riego y limpieza.

Rambla de Santa Mónica. Servicio de riego y limpieza.

Rambla de Santa Mónica. Servicio de riego y limpieza.

Rambla de Santa Mónica. Al fondo, el edificio de la Aduana.

[Información obtenida de la Exposición Virtual sobre Ballell del Archiu Fotogràfic de Barcelona]


Y, por último, un vídeo de gran calidad. Para disfrutar.
Un paseo en tranvía por la Barcelona de 1908, el mismo año de las fotografías de Ballell.


14 comentarios:

  1. MA-RA-VI-LLO-SO material! Las fotos son espectaculares, y el video me encantó! Me hizo mucha gracia como, por aquellos años, era curioso de verdad ver a alguien venir filmando por la calle (en este caso desde un tranvía), por eso todos los personajes que van apareciendo a lo largo del trayecto se asemejan a lo que hoy llamamos "extras" de cine, no parecen personas comunes...Es como si estuvieran actuando para la cámara! Saludan (se quitan el sombrero los caballeros), siguen al tranvía, se cruzan en su recorrido, señalan...se apresuran para acercarse y observar, los adolescentes, como siempre, dispuestos a bromear o a burlarse...en fin, un verdadero abanico costumbrista de la época. Lo disfruté mucho! Gracias por compartirlo, Enrique. Un gran abrazo.

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    1. Es verdad que son unas fotografías maravillosas.
      Gracias a tí por tu comentario. Me gusta mucho que hayas disfrutado con la entrada. Ese es el objetivo.

      Abrazos, Patzy!!!

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  2. Llama la atención la foto con la figura del limpiabotas, algo que de pequeño era corriente y hoy constituye una rareza. Hace poco estuve en Barcelona y recorrí la Rambla de punta a punta. Por supuesto hice una parada para visitar como de costumbre el Mercado de la Boquería. Como parece comprobarse en la foto, en aquellos tiempos era un mercado al aire libre. Parece ser que la cubierta metálica actual data de 1914, por lo que la foto es anterior a esa fecha.
    Un saludo.

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    1. Es verdad lo que dices, Cayetano. Ya no se ven limpiabotas por las calles.
      Y hasta pienso que está bien así.

      Como bien dices, en esa época el mercado aún estaba sin cubierta. Y por lo visto, los puestos salían de su ubicación actual y se distribuían también por la Rambla.

      Abrazos!!

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  3. Hermosos años para una Barcelona siempre en continúa expansión, pero también corroída por el anarquismo y el pistolerismo. Raro era el día en que explotaban bombas en cualquier punto de la ciudad, se asesinaba a patronos y obreros a las puertas de las fábricas o la Guardia Civil no repelía a espadazos una huelga. Belleza y terror se conjugaban en el emblema de nuestra industria y del arte, por supuesto. Por allí andaban Gaudí, Puig i Cadafalch, Picasso, Casas, Rusiñol o Domenech i Montaner.
    Un saludo

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    1. Una ciudad en plena efervescencia, Carmen. Animada para lo bueno y para lo malo.
      Una ciudad que no había parado de crecer en los últimos años del XIX y asumía como podía la nueva población.

      Abrazos!!

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  4. Me gustan mucho las fotos, pero el vídeo es una joyita, muchas gracias por traerlo :) Un abrazo, Enrique

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    1. Sí que es una joya, sí. Yo también disfruté mucho cuando lo encontré.

      Abrazos, Adra!!!

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  5. Que paseo más delicioso!!! Nunca antes había paseado en un tranvía, en 1908… Ahora, lo hice y varias veces… jajaja! Me encantó. Gracias, Enrique!
    Después de ver las fotos, mirando los múltiples detalles de cada una y después del paseo en tranvía, se tiene la sensación de vivir por un instante aquella época. Qué maravilla!!!

    Mil abrazos!!!!

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    1. Esa era la intención, Marga: "vivir" un poco la Barcelona de la época.
      Y el vídeo venía que ni pintado. Jeje.

      Abrazos de fin de semana!!!

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  6. Son maravillosas imágenes. Retienen todo el sabor de la belle epoque. Realmente consiguen transportarnos allá. Hacen que hasta nosotros lleguen los aromas y los sonidos, una preciosidad. Muchas gracias por compartir con nosotros estos documentos, monsieur.

    Feliz tarde

    Bisous

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    1. Reflejan muy bien la animada vida de la Rambla, madame.
      Cuando descubrí el trabajo de Ballell también me encantó.

      Buena entrada de fin de semana.
      Abrazos!!!

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  7. Puede parecer algo obvio, pero haces bien en recalcarlo: las fotografías ganan en valor - y más con el paso del tiempo - porque Ballel retrata a la gente en las ramblas, no el espacio físico por importante que sea.
    Caray, casi te chafo el final de la entrada, jejeje
    Un abrazo

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    1. Eso es. Se centra en la gente y no en La Rambla. Por eso nos resultan unas imágenes tan dinámicas.

      Una feliz coincidencia que pensásemos en el mismo vídeo, Xibeliuss.

      Abrazos!!!

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